Envejecimiento: El rol del cuidador

Envejecimiento: El rol del cuidador

Por: Victoria Eugenia Soto

El pasado jueves 26 de mayo se realizó la presentación de los resultados de la Encuesta Nacional de Salud, Bienestar y Envejecimiento, SABE.  La encuesta SABE de representatividad nacional fue realizada en personas mayores de 60 años y ofrece información sobre la situación socioeconómica, del entorno físico y social, de la conducta, la cognición y el afecto, la funcionalidad, el bienestar mental, las condiciones médicas y de salud y el uso y acceso a servicios de salud de los adultos mayores. La encuesta SABE es una herramienta clave para el diseño y formulación de programas y políticas que realmente respondan a las necesidades de la población mayor.

¿Cuál es la situación de los ancianos en el país?  La encuesta SABE reveló que los adultos mayores están en peores condiciones socioeconómicas y de salud que el resto de la población.  El 28% vive en estrato 1 y el 40% lo hace en estrato 2.  Sufren desigualdades a nivel educativo, ingresos y ocupación.  El 58% trabajar en actividades informales y de ellos, el 60% trabaja porque necesita el dinero. Solo el 29% devenga una pensión y el 84.8% de la población padece más de una condición crónica de salud.

En comparación a estos resultados que describen un panorama preocupante de la situación de los adultos mayores, llama la atención los resultados reportados por la encuesta SABE sobre los cuidadores de estos adultos mayores.

En Colombia, los cuidadores son en su mayoría mujeres (83%), hijos (61%) y tienen en promedio 49 años.  No obstante, un 16.7% de los cuidadores tienen 60 años o más.  No cotizan en fondos de pensiones (84.9%)  y un porcentaje inferior al 10% recibe algún pago o salario por el cuidado. De ese salario, uno de cada tres debe costear los gastos que demanda el cuidado del adulto mayor.  La mayoría dedica siete días a la semana al cuidado y conviven con la persona cuidada, no cuentan con capacitación o formación para cumplir sus tareas.

Los cuidadores de personas adultas mayores son quienes brindan apoyo, supervisión, asistencia a los mayores en sus actividades de vida diarias, asumen la responsabilidad del cuidado y participan en la toma de decisiones concernientes al adulto mayor.  Estos cuidadores se han convertido en una pieza fundamental del cuidado de los adultos mayores a nivel mundial.  Existe una preferencia hacia que el cuidado se realice en la casa en lugar que en instituciones[1].  Sin embargo, es una población desprotegida y se encuentra expuesta a las consecuencias negativas físicas y psicológicas que puede traer consigo su labor.

Varios estudios han mostrado que los cuidadores tienen un rango amplio de necesidades: apoyo psicológico, formación y educación; asesoramiento y orientación sobre el cuidado, participación social, actividades lúdicas, apoyo en el lenguaje y la protección de sus derechos[2].  En respuesta a estas necesidades, la experiencia europea ha promovido la utilización de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) como una herramienta que ayude a los cuidadores en su labor[3].  Como ejemplos de TIC pueden encontrarse[4]:  (i) las tecnologías que permiten a las personas mayores que se quedan en casa sin una supervisión continua, aliviando la presión que hay sobre los cuidadores; (ii) sitios web y  materiales de formación en línea que faciliten el acceso a temas relacionados con el cuidado; (iii) las redes sociales de cuidadores que podrían brindar apoyo emocional, social e ideas para el cuidado, y (iv) herramientas en línea para la coordinación de las tareas de cuidado formal e informal que podría incluir sistemas de alarma, la teleasistencia y sensores.

Según los resultados de la encuesta SABE, en menos de 20 años los cuidadores encuestados harán parte de la población mayor de 60 que necesitará ser cuidada y el “cómo” lo van hacer no parece tan claro.  Habría que empezar a pensar cómo mejorar las condiciones en que los cuidadores desempeñan su labor y los servicios basados en TICs podrían facilitarles la tareas, al igual que podría darles mayor autonomía a ellos y

Referencias:

[1] Anthierens S, Willemse E, Remmen R, Schmitz O, Macq J, Declercq A, Arnaut C, Forest M, Denis A, Vinck I, Defourny N, Farfan-Portet MI. Support for informal caregivers – an exploratory analysis. Health Services Research (HSR) Brussels: Belgian Health Care Knowledge Centre (KCE). 2014. KCE Reports 223. D/2014/10.273/40.

[2] Carretero S, Garce´s J, Ro´denas F, Sanjose´ V (2009) The informal caregiver’s burden of dependent people: theory and empirical review. Archive Gerontology  Geriatric  49:74–79.

[3] Social protection Committee and European Commission, 2014.

[4] Carretero, S., Stewart, J., Centeno, C. (2015). Information and communication technologies for informal carers and paid assistants: benefits from micro, meso and macro levels., European Journal of Aging, 12: 163-73.

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